El Reglamento (UE) 2023/2854, más conocido como Data Act, se ha incorporado recientemente al marco normativo europeo como pieza clave de la nueva economía digital. Si el RGPD marcó un antes y un después en la protección de los datos personales, el Data Act amplía el alcance regulatorio para abarcar todo tipo de información: desde los datos personales y de negocio, hasta los datos industriales o generados por dispositivos IoT y aquellos gestionados en entornos de servicios en la nube (cloud computing).
¿Qué aporta el Data Act?
El objetivo del Data Act es claro: garantizar que los datos sean accesibles, utilizables y transferibles de forma segura, equilibrando los intereses de fabricantes, proveedores y usuarios. Para ello, la norma establece obligaciones muy concretas:
Los dispositivos IoT deberán diseñarse para ofrecer acceso a los datos por defecto, evitando el bloqueo en “cajas negras”.
Los proveedores de servicios en la nube deberán asegurar condiciones reales de portabilidad e interoperabilidad, facilitando la migración entre plataformas sin obstáculos contractuales o técnicos.
Se impulsa el uso de interfaces abiertas, estándares comunes y formatos reutilizables para fomentar la competencia y la innovación.
Una pieza clave en el marco regulatorio europeo
El Data Act no llega de manera aislada. Forma parte de un ecosistema legislativo que incluye el RGPD, la Ley de Gobernanza de Datos (Data Governance Act), la Ley de Mercados Digitales (DMA), la Ley de Servicios Digitales (DSA) y la futura Ley de Inteligencia Artificial. Todas estas normas persiguen reforzar la soberanía digital europea y asegurar que los datos generados en Europa se gestionen bajo reglas claras y seguras.
Retos y oportunidades para las empresas
La aplicación del Data Act plantea desafíos significativos: muchas organizaciones aún no disponen de un mapa claro de sus datos, ni de los recursos técnicos y humanos necesarios para gestionarlos conforme a la nueva norma.
Sin embargo, también representa una oportunidad estratégica:
- Ordenar la gestión del dato fortalece la confianza, la competitividad y la innovación.
- La interoperabilidad en la nube favorece la competencia entre proveedores y evita bloqueos tecnológicos.
- La apertura de los datos industriales e IoT puede dar lugar a nuevos modelos de negocio.
Más información, en el artículo de Expansión.


