El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) ya está en vigor y marcará un antes y un después en la forma en que las empresas europeas utilizan la IA.
Muchas compañías aún creen que las obligaciones empezarán en 2026, pero la realidad es otra: el cumplimiento empieza bastante antes, y las sanciones llegarán a partir de esa fecha.
En Valia Legal lo vemos cada semana: directivos, responsables de cumplimiento y equipos jurídicos nos preguntan cuál es el impacto del AI Act y qué deben hacer para prepararse.
Este artículo explica, de forma clara y práctica, qué cambia, a quién afecta y cómo deben adaptarse las empresas para evitar riesgos y aprovechar las oportunidades.
I.- ¿Cuándo empieza a aplicarse el Reglamento de Inteligencia Artificial?
El despliegue del AI Act es progresivo, pero no lejano:
- Agosto 2024: entrada en vigor.
- 2025: primeras obligaciones para sistemas prohibidos y de alto riesgo.
- 2026: aplicación plena para la mayoría de sistemas de IA.
- 2027–2028: requisitos específicos para modelos más avanzados.
Si una empresa ya utiliza IA —directa o indirectamente— debe empezar el proceso de adaptación ahora, no en 2026.
2. ¿Qué regula exactamente el AI Act?
A diferencia de otras normativas, el AI Act no se centra en la tecnología en sí, sino en cómo se usa, con especial énfasis en el impacto sobre personas y organizaciones.
Regula aspectos clave como:
🔹 Clasificación de sistemas de IA por riesgo
- Sistemas prohibidos
- Alto riesgo
- Riesgo limitado
- Riesgo mínimo
🔹 Requisitos de seguridad y cumplimiento
Especialmente para IA de alto riesgo:
- supervisión humana
- trazabilidad
- calidad y gobernanza del dato
- gestión de sesgos
- documentación técnica
- auditorías internas
- ciberseguridad
🔹 Transparencia
Las empresas deberán informar cuando un usuario interactúe con IA (chatbots, IA generativa, asistentes).
🔹 Responsabilidades para proveedores y usuarios
Quien desarrolla IA y quien la utiliza en su empresa tienen obligaciones distintas… pero complementarias.
🔹 Sanciones
El reglamento permite multas de hasta 35 millones de euros o el 7% de la facturación global.
III. ¿A quién afecta el AI Act?
A casi todas las empresas, incluso a las que no se consideran “tecnológicas”.
Afecta a organizaciones que:
- usen IA en procesos internos,
- contraten proveedores tecnológicos con IA,
- tomen decisiones automatizadas sobre personas,
- utilicen IA generativa (ChatGPT, Copilot, Gemini, Claude…),
- analicen datos mediante modelos predictivos,
- automaticen selección, scoring, atención o marketing.
El AI Act no es una norma para big tech. Es una norma para todo el tejido empresarial europeo.
IV.- Obligaciones clave para las empresas a partir de 2026
Estas son las exigencias principales que deberán cumplirse:
1) Inventario de sistemas de IA
Saber qué IA se usa, dónde y con qué propósito.
2) Evaluación de riesgos de IA
Un análisis específico similar a un DPIA, pero centrado en algoritmos.
3) Clasificación por riesgo AI Act
Determinar si cada sistema es de alto riesgo, limitado o mínimo.
4) Supervisión humana real
No simbólica: efectiva y documentada.
5) Trazabilidad y documentación
Registros claros sobre entrenamiento, funcionamiento, incidencias y revisiones.
6) Gobernanza y calidad de datos
Control de sesgos, procedencia, exactitud y adecuación.
7) Transparencia hacia usuarios y clientes
Obligación de avisar cuando interactúan con IA.
8) Auditoría y control de proveedores
No bastará con un DPA.
Será obligatorio revisar cómo cumplen sus sistemas de IA.
9) Gestión de incidentes de IA
Procesos documentados para fallos, errores o desviaciones.
10) Formación interna y políticas de IA
Política corporativa de IA, formación a equipos y controles éticos.
V. ¿Qué deberían hacer las empresas en 2024 y 2025?
Para llegar a 2026 con garantías, es necesario:
- Elaborar un inventario de IA
- Crear una política interna de uso
- Revisar contratos y proveedores
- Evaluar riesgos y sesgos
- Implementar supervisión humana
- Preparar documentación y registros
- Definir responsables internos
- Formar a los departamentos clave
- Diseñar un plan progresivo de cumplimiento
La adaptación al AI Act no debe verse como un trámite: es una oportunidad para reforzar la confianza, mejorar procesos y reducir riesgos.
VI. Por qué las empresas necesitan ahoa abogados digitales, no abogados tradicionales
La implantación del AI Act exige conocimientos jurídicos, sí, pero también técnicos y organizativos:
protección de datos, ciberseguridad, compliance, auditoría tecnológica y ética algorítmica.
El abogado tradicional —centrado en contratos, litigios o asesoramiento generalista— no puede cubrir este marco regulatorio por sí solo.
Las empresas necesitan un abogado híbrido, capaz de entender cómo funciona un sistema de IA y cómo se traduce eso en obligaciones legales y requisitos técnicos.
Ese es el tipo de acompañamiento que ofrecemos en Valia Legal.
VII.- Conclusión: 2026 no es una fecha. Es una prueba.
El AI Act marca un antes y un después. Las empresas que lo entiendan ahora llegarán fuertes. Las que lo ignoren, llegarán tarde.
Esta regulación no pretende frenar la innovación: quiere que sea segura, ética y confiable.
Y en ese camino, contar con asesoramiento especializado será la diferencia entre una empresa preparada y una empresa vulnerable.
¿Quieres saber cómo afectará el AI Act a tu empresa?
En Valia Legal ayudamos a compañías de todos los tamaños a preparar su inventario de IA, evaluar riesgos, revisar proveedores y construir un plan de cumplimiento realista, práctico y alineado con negocio.
Si tu empresa quiere llegar a 2026 con seguridad y ventaja competitiva, podemos acompañarte en el proceso.


